1- Rosilita, equivalente femenino de Pepito, le contó a su mamá al regresar del kinder: “Hoy le di un beso en la boca a un niño”. “¿Cómo?” –gritó con preocupación moral la señora. Explica Rosilita: “Otras cuatro niñas me lo detuvieron y ¡tómala!”…
2- Don Geroncio , anciano señor, se inclinó en el lecho para darle el beso de los buenos días a doña Pasita, su mujer. “No me toques –le dijo ella-. Estoy muerta”. “¿Qué dices?” –se asustó él. Contestó la viejecita: “Me desperté esta mañana y no me duele nada. Debo estar muerta”…
3- Doña Pasita le comentó a don Geroncio, su esposo: “!ay viejito! Hoy me levanté de la cama, alcé los brazos y me crujieron. Alcé las piernas y me crujieron. Giré el cuello y me crujió. Doblé la espalda y me crujió. Ya estoy muy vieja”. Le dijo, con ternura, el anciano señor: “No es que estés viejita, mi vida. Lo que pasa es que estás en tu punto: Estás crujiente, como las papitas”. (¡Esos son maridos, no ingaderas!)…
lunes, 6 de enero de 2014
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