...
.
sábado, 20 de diciembre de 2014
viernes, 19 de diciembre de 2014
Es una historia en dos, o dos historias en una, sucedida. Sharon, esta sobrina mía, que cada día es menos pequeña, y que ahora tiene ocho años, me ha clavado, me clava y me seguirá clavando, seguro lo tengo, dardos de filosofía y teología.
Le dije ayer, en la cena, que compartí con ella, que le contaría una historia, que ella no conocía porque sucedió cuando ella tendría unos tres años de edad. Comencé diciéndole que a esa edad su abuelito tenía ya cinco años de fallecido, por lo tanto, ella no lo conoció porque ella no estaba aún en este mundo. Ella me preguntó que dónde estaba pues. Yo le dije que no estaba en ningún lugar. Con tono fuerte y ademán seguro, me dijo que ella ya estaba. Yo, con las mínimas matemáticas elementales que coincidentemente ella está aprendiendo ahora en la escuela, le hice ver que si ella nació dos años después de que su abuelito muriera, entonces ella no estaba aún. “Claro que ya estaba porque mi mamá ya estaba, y yo estaba en ella”-fue su razonamiento que borró mis matemáticas.
Seguí con mi historia. Le dije que, una noche, de visita en mi casa, ella estaba sentada en el regazo de mi hermana, su madre, y que, de pronto, al ver al cuarto contiguo casi en umbra, a través de una cortina de tela azul semitransparente, hacía gestos como de duda, no de miedo, y después sonreía. A pregunta de su madre, ella contestó que, allí, adentro, había un señor que la llamaba, que le extendía sus brazos y le sonreía, que la quería en un abrazo. Su madre sólo dijo en término coloquial que veía visiones.
Al llegar Sharon y su madre a su casa. Ésta, extendió un álbum familiar de fotos para guardar otras en ese día tomadas. De pronto, al hojear su madre dicho cuadernillo, Sharon interpuso su mano sobre una página y con su dedo, señalando una foto, le dijo a su madre: “Mira mamá, este señor es el que me llamaba”. Ella tenía posado su dedo en una foto de mi padre, su abuelo, a quien, las inequívocas y exactas matemáticas, me decían que no había conocido.
Sharon, como todo niño, por estar recién salida de Dios, es un angelito todavía que sabe mucho del cielo y que por lo mismo, a esa su corta edad, ella, ya sabe de las cosas de esta vida, “sin estar” aún en esta vida y estando en esta vida, ya sabe de las cosas de la otra vida “sin estar” aún en la otra vida. Quizá los niños pueden tener tres años de edad, pero quizá tienen ya una eternidad de vida.
-Acrela-
miércoles, 17 de diciembre de 2014
MIÉRCOLES DE LIBRO: HISTORIA DEL TIEMPO (Del Big Bang a los Agujeros Negros) Stephen Hawking
Capítulo 7: LOS AGUJEROS NEGROS NO SON TAN NEGROS (Páginas 148- 153)
Las observaciones del fondo de rayos gamma no
proporcionan ninguna evidencia positiva de la existencia de agujeros negros
primitivos, pero nos dicen que no pueden
haber más de 300 por cada año-luz cúbico en el universo. Este límite implica
que los agujeros negros primitivos podrían constituir como mucho la millonésima
parte dela materia del universo.
Al ser los agujeros negros primitivos así de escasos, parecería
improbable que existiera uno lo suficientemente cerca de nosotros como para
poder ser observado como una fuente individual de rayos gamma. Sin embargo,
dado que la gravedad atraería a los agujeros negros hacia la materia, éstos
deberían de estar, en general, alrededor y dentro de las galaxias. Así, a pesar
de que el fondo de rayos gamma nos dice que no puede haber, por término medio,
más de 300 agujeros negros primitivos pro años-luz cúbico, no nos dice nada e
cuántos puede haber en nuestra propia galaxia. Si hubiera, por ejemplo. Un
millón de veces más que por término medio, entonces el agujero negro más
cercano estaría a una distancia de unos mil millones de kilómetros, o,
aproximadamente, a la misma distancia que Plutón, el más lejano de los planetas
conocidos. A esta distancia, aún sería muy difícil detectar la emisión
estacionaria de un agujero negro, incluso aunque tuviera una potencia de diez
mil megavatios. Para observar los pocos cuantos que llegarían desde una
distancia como la de Plutón se requeriría un detector de rayos gamma mayor que cualquiera
de los que se han construido hasta ahora. Además, el detector debería de estar
en el espacio, porque los rayos gamma no pueden traspasar la atmósfera.
Para poder tener una probabilidad razonable de ver una
explosión antes de que la beca de investigación se nos acabe, tendremos que
encontrar un modo de detectar cualquier explosión que ocurra a menos de un
año-luz.
Un detector de rayos gamma capaz de encontrar agujeros
negros primitivos es la atmósfera terrestre entera. (De cualquier modo, “¡es
improbable que seamos capaces de construir un detector mayor!).
Aunque la búsqueda de agujeros negros primitivos
resulte negativa, como parece ser que puede ocurrir, aún nos dará una valiosa
información acerca de los primeros instantes del universo. Sólo el hecho de que
el universo primitivo fuera muy regular y uniforme, con una alta presión, puede
explicar la ausencia de una cantidad observable de agujeros negros primitivos.
La idea de la existencia de radiación proveniente de
agujeros negros fue el primer ejemplo de una predicción que dependía de un modo
esencial de las dos grandes teoría de nuestro siglo, la relatividad general y
la mecánica cuántica. Al principio, levantó una fuerte oposición porque
trastocó el punto de vista existente: “¿cómo puede un agujero negro emitir
algo?” Cuando anuncié por primera vez los resultados de mis cálculos fui
recibido con gran incredulidad. No obstante, al final, la mayor parte de los
científicos han llegado a la conclusión de que los agujeros negros deben radiar
igual que cuerpos calientes, si todas nuestras otras ideas acerca de la
relatividad general y de la mecánica cuántica son correctas. Así, a pesar de
que aún no hemos conseguido encontrar un agujero negro primitivo, existe un
consenso bastante general de que si lo encontráramos tendría que estar
emitiendo una gran cantidad de rayos gamma y de rayos X.
La existencia de radiación proveniente de agujeros
negros parece implicar que el colapso gravitatorio no es tan definitivo e
irreversible como se creyó. Si un astronauta cae en un agujero negro, la masa
de éste aumentará, pero con el tiempo la energía equivalente a esa masa será
devuelta al universo en forma de radiación. Así, en cierto sentido, el
astronauta será “reciclado”. Sería, de cualquier manera, un tipo irrelevante de
inmortalidad, ¡porque cualquier sensación personal de tiempo del astronauta se
habría acabado, casi seguro, al ser éste despedazado dentro del agujero negro!
Incluso los tipos de partículas que fueran emitidos finalmente por el agujero
negro serían en general diferentes de aquellos que formaban parte del
astronauta: la única característica del astronauta que sobreviviría sería su
masa o energía.
Las aproximaciones que usé para derivar la emisión de
agujeros negros deben de ser válidas cuando el agujero negro tiene una masa
mayor que una fracción de un gramo. A pesar de ello, fallarán al final de la
vida del agujero negro cuando su masa se haga muy pequeña. El resultado más
probable parece que será que el agujero negro simplemente desaparecerá, al
menos de nuestra región del universo, llevándose con él al astronauta y a
cualquier singularidad que pudiera contener, si en verdad hay alguna. Esto fue
la primera indicación de que la mecánica cuántica podría eliminar las singularidades
predichas por la teoría de la relatividad. Sin embargo, los métodos que otros
científicos y yo utilizábamos en 1974 no eran capaces de responder a cuestiones
como la de si debían existir singularidades en la gravedad cuántica. A partir
de 1975, comencé a desarrollar una aproximación más potente a la gravedad
cuántica basada en la idea de Feynman de suma sobre las historias posibles. Las
respuestas que esta aproximación sugiera para el origen y destino del universo
y de sus contenidos, tales como astronautas, serían descritas en los dos
capítulos siguientes. Se verá que, aunque el principio de incertidumbre
establece limitaciones sobre la precisión de nuestras predicciones, podría al
mismo tiempo eliminar la incapacidad de predicción de carácter fundamental que
ocurre en una singularidad del espacio-tiempo.
martes, 16 de diciembre de 2014
lunes, 15 de diciembre de 2014
LUNES DE CHISTE (Clasificación C)
1.
Don Senilio, nonagenario caballero, conoció a doña
Pasita, dama de 80 años de edad. Ella lo invitó a su casa, y después de beberse
media botella de rompope, y de bailar al compás de la música de Lara,
compartieron los dos el amoroso trance. Una semana después don Senilio sintió
cierto cosquilleo en la alusiva parte. Acudió a la consulta del doctor Ken
Hosanna. El facultativo, después de practicarle un breve examen, le preguntó:
“¿Tuvo usted actividad sexual recientemente?”. Don Senilio contestó que sí.
Volvió a inquirir el médico: “¿Recuerda usted a la mujer con quien hizo el
amor, y dónde vive?”. El añoso señor volvió a afirmar. “Muy bien -le indicó
entonces el galeno-. Apresúrese a ir con ella ahora mismo. Está usted empezando
a terminar”…
2.
Nalgarina Grandchichier, vedette de moda, se
probaba un vestido en una tienda. Se mira al espejo y le pregunta a la
vendedora si el vestido que se estaba
probando en la tienda tenía el escote demasiado pronunciado. Inquirió a su vez
la vendedora: "Perdone, ¿es usted de vello en pecho?". "¡Claro
que no!" -exclamó molesta Nalgarina. Le dice la otra: "Entonces el
escote sí está demasiado pronunciado"…
3.
La Señorita Himenia Sinpitier, madura solterona,
fue a la ciudad a visitar al famoso ginecólogo el Doctor Wetnose, y le dijo:
“Doctor, me da mucha pena, porque soy mujer recatada, pero entiendo que usted
es el especialista a quien debo acudir. Fíjese que me han salido en la parte
interna de ambos muslos unas extrañas manchas verdes y temo que sea cáncer.
Procedió el facultativo a hacer la revisión correspondiente y luego le preguntó
a la señorita: "¿Está usted casada con un gitano?". "¡No! ¡cómo
cree! Ni mi novio es. Es un pretendiente por ahí, al que no pienso hacerle
caso; y sí, es un gitano que ha llegado a mi pueblo, pero nada más"
-respondió ella indignada por las palabras del galeno pero sorprendida por su
perspicacia. Le indica el doctor Wetnose: "Entonces, dígale a su
pretendiente que lo engañaron. Las arracadas que le vendieron no son de
oro". (No le entendí).
sábado, 13 de diciembre de 2014
viernes, 12 de diciembre de 2014
VIERNES DE PUNTACHO
Del ser humano, su primer momento en este mundo, dirá mucho de lo que será su vida; y su último momento, en este mundo, dirá todo lo que fue su vida.
Cualquier camino que escoja el ser humano, como trayecto para su desarrollo y crecimiento, a través de su vocación o profesión, no escapará a la categoría de pertenecer a una estructura, ya sea civil o religiosa. Estructura que estará hecha de humanos. Por tanto, por diferente o hasta digna que sea dicha estructura, presentará por lo general, los mismos antivalores y los mismos valores.
Hubo un sacerdote católico, que a partir de su libre albedrío se creó ideales , los vivió y defendió, aunque lo frágil de su condición humana muchas veces le hicieron cambiar de opinión, pero lo robusto de esa misma condición, ni una vez, le hicieron cambiar sus principios. Defender ideales sin lastimar calumniadores, lo llevaron a derramar amargas lágrimas.
¡Dios nos libre de un cáncer!. En su tono folclórico que tenía, expresaba en cátedra, a sus pupilos en el seminario, ese que tanto amó.
Una enfermedad, en su edad mediana, le derivó en cáncer. En las postrimerías de su vida, reducido, y carcomido por ese padecimiento, dejó, por voluntad propia, de tomar sus medicinas. El dolor de sus carnes le quemaba sus entrañas, pero no su alma. Y así, esos días terminales conjugaba sus ayes con cánticos laudatorios al Divino. Y en esa penumbra de muerte, surgía un haz luminoso de vida que decía: “Por mi seminario, Señor, te ofrezco mis dolores, por mi seminario”.
¡Dios nos libre de un cáncer!. En su tono folclórico que tenía, expresaba en cátedra, a sus pupilos en el seminario, ese que tanto amó.
Una enfermedad, en su edad mediana, le derivó en cáncer. En las postrimerías de su vida, reducido, y carcomido por ese padecimiento, dejó, por voluntad propia, de tomar sus medicinas. El dolor de sus carnes le quemaba sus entrañas, pero no su alma. Y así, esos días terminales conjugaba sus ayes con cánticos laudatorios al Divino. Y en esa penumbra de muerte, surgía un haz luminoso de vida que decía: “Por mi seminario, Señor, te ofrezco mis dolores, por mi seminario”.
Se fue de esta vida, mi amigo, y estoy seguro, lo encontró Dios en la otra, con esa experiencia humana del Pobre de Asís: de transformarla en trascendencia divina: pues esos sus dolores temporales se convertían en gozo eterno. Ya no sufría sino gozaba.
El Padre Celestino Osorio Zárate, en su último momento en este mundo, dijo todo lo que fue en su vida, en la vida, en nuestra vida.
-Acrela-
------------------------------------------------
------------------------------------------------
GLOSARIO
CÁTEDRA: Facultad o materia particular que enseña un catedrático.
AYES: Plural de la interjección ¡ay!
LAUDATORIO: Que alaba o contiene alabanza.
AYES: Plural de la interjección ¡ay!
LAUDATORIO: Que alaba o contiene alabanza.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







