1- Le preguntó Lenguario, quien era
comerciante, a su amigo Paupericio: “¿Qué haces ahora?”. Respondió el otro:
“Vendo muebles”. Dijo el primero: “No sabía que te dedicaras a las ventas y
menos que manejaras esa línea. ¿De veras estás vendiendo muebles?”. Respondió
el Paupericiio con voz triste: “Sí. Los míos”….
2- En cierto remoto pueblo,
Incandescencia, mujer de 90 años dio a luz. Los periodistas se apresuraron a ir
a su casa y le pidieron ver al bebé. “Ahora no” -les dijo ella. Volvieron horas
después. Les dijo otra vez la señora: “Todavía no”. Los reporteros dejaron
pasar otras tres horas, y a su regreso se toparon con la misma negativa: no
podían ver al bebé. Preguntó uno, impaciente: “¿Cuándo lo podremos ver?”.
Respondió la nonagenaria madre: “Cuando el niño llore”. Inquirió el periodista,
extrañado: “¿Por qué cuando llore?”. Explicó la señora: “Porque no me acuerdo
dónde lo dejé”…
3-
Avaricio Cenaoscuras, hombre ruin, era excesivamente apegado a su
dinero. Cierto día hubo de ir a la ciudad, y en la central de autobuses tomó un
taxi. Al ir bajando por una larga y empinada calle el vehículo empezó a cobrar
velocidad de vértigo. Clamó el taxista, desesperado: “¡Los frenos fallaron! ¡No
puedo parar!”. Le gritó Avaricio con desesperación aún mayor: “¡Detén el
taxímetro! ¡Detén el taxímetro!”…
4- Frase poco célebre: “Si el noviazgo
es un sueño, el matrimonio es el despertador”…


0 comentarios:
Publicar un comentario