1- Don Sufricio, esposo de doña Gorgolota, regresó muy apesadumbrado de su visita al médico. Le dijo su mujer con gesto agrio: “¿Qué te dijo el médico? "Dice el doctor –contestó don Sufricio- que no puedo fumar, que no puedo beber, que no puedo desvelarme, que no puedo hacer el amor''. Pregunta doña Gorgolota: "Y esto último ¿cómo lo supo?''...
2- El joven y apuesto médico revisó al bebé que le presentaba la mujer. Le dijo a ésta: “La criatura no está bien alimentada. ¿Se le da pecho o biberón?”. “Pecho” –respondió ella. “Permítame entonces revisarla” –pidió el facultativo. La hizo desvestirse de cintura arriba y procedió a examinarla detenidamente palpándole el busto una y otra vez, por largo rato y en variadas formas. Al término del prolijo examen le dijo: “Ahora entiendo por qué el bebé está desnutrido. No tiene usted nada de leche”. “Claro que no tengo leche –contestó la mujer, con feble voz y los ojos en blanco-. Soy Solisticia Simpitier, la tía soltera del niño.”…
3- El señor pidió una hamburguesa y un hot dog en un puestecito callejero. Advirtió, asombrado, que la mujer encargada de servirlas se sacaba la carne de abajo de una axila. "¿Por qué hace eso?'' -le preguntó con un gesto de disgusto. "Así caliento yo la carne'' -respondió ella. Dijo el señor: “Ya no quiero la hamburguesa''. "Uh -comentó tristemente la mujer-. Entonces menos va a querer un hot dog''...
lunes, 16 de diciembre de 2013
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