En la casa de Fausta de la Pompa: exóticos florales, candeleros de oro, de oriente las maderas de los muebles, de Arabia y Abisinia el aroma de la mirra que, coqueteando en los espacios con las notas clásicas de violines, deleitaban los oídos de los presentes; de plata los cubiertos y la vajilla, platillos de recetas y chef extranjeros, vinos catados, los invitados, todos de alcurnia, con sus abrigos y joyas ataviados, se dieron regalos.
En la tejavana de Esperanza de la Caridad: flores homónimas, velas por la mitad partidas, bancos improvisados, el copal en el anafre que, en matrimonio con las voces de los villancicos, a capela, extasiaban el espíritu del Dios omnipresente; desechable, el tenedor y los pocillos; tamales y café los tradicionales, los invitados, todos vergonzantes, con sus andrajos vestidos, se compartieron abrazos.
En la casa de Fausta de la Pompa, se celebró la cena del 24 de diciembre.
En la tejavana de Esperanza de la Caridad, se concelebró la Noche Buena.
-Acrela-
viernes, 27 de diciembre de 2013
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