sábado, 30 de agosto de 2014
viernes, 29 de agosto de 2014
VIERNES DE PUNTACHO
En el libro de
bautismo, el mulato Martín de Porres, fue registrado como “hijo de padre
desconocido”, quizá porque heredó los rasgos y el color de la madre, lo cual,
don Juan de Porres, su padre, vio como un rasgo de humillación.
Por aquella
época, la profesión de barbero estaba ligada con la medicina, es por eso que Martín,
adquirió ambos conocimientos. Bajo el contexto superfluo de la vida hubo una
paradoja en su vida: sintiendo inclinación por la perfección, pidió ser
admitido como “donado”, es decir, terciario, en el convento de los dominicos.
Se le asignaron pues, las labores y tareas más humildes, materializadas en la
escoba. Siempre barriendo los rincones del convento se le veía, labor que le permitió
establecer platica con los roedores, quienes obedecían en fila sus órdenes,
comiendo de la misma cacerola, junto a los perros y a los gatos al mismo
tiempo. Las injurias hacia su persona le alegraban, como el hecho de ser
llamado: “perro mulato”. Se propuso ser vendido como esclavo para remediar las
penurias económicas del convento. Después de nueve años de “donado” le fue
concedido profesar la vida religiosa pronunciando los votos de pobreza,
obediencia y castidad. Practicó el ayuno, la penitencia, el sacrificio y la
oración al grado de adquirir carismas como la levitación, la profecía, el
éxtasis, la bilocación, la contemplación, la invisibilidad, y el atravesar
paredes. Bastaba con que el enfermo deseara que estuviera ahí Martín, para que
éste se presentara en el instante mismo del deseo, sin importar la hora que
fuera. “Tengo mis modos de entrar y salir” –respondió- cuando se le preguntó
cómo le hacía para entrar en un cuarto cerrado con llave. “Yo te curo y Dios te
sana”, -decía- al curar instantáneamente
a los enfermos mediante plantas que él mismo cultivaba. Fundó el asilo de Santa
Cruz, donde daba cabida a menesterosos, vagabundos, huérfanos, limosneros y
enfermos pestilentes que albergaba hasta en su propia cama. En su lecho de
muerte el mismo virrey, conde de Chichón, besó la mano de Martín quien al oír
las palabras “Et homo factus est” del credo que se le rezaba, besó el crucifijo
y expiró plácidamente.
Desde un punto
lejano, al extremo de la calle que rodea el parque infantil, su amigo le grita
a don Crescencio: “¿Cuándo vas a dejar la escoba?” “Hasta que me muera” –Le
contesta aquél profesional de la escoba- quien, sin remuneración alguna, por
iniciativa propia y en el silencio de aquella tarea, al levantarse y al caer el
día de todos los días, de todas las semanas y de todos los años, barre las
instalaciones de aquel parque con el fin de que las familias y los niños
jueguen el juego de la vida, y por buena imagen de la colonia, según sus
propias razones.
Seguramente,
don Crescencio a sus 75 años y en su aforismo: “Hasta que me muera”, ha
encontrado la esencia y trascendencia de la vida en la humilde Escoba Mulata, capaz
de llevar a puntos sublimes y sobrenaturales rebasando las categorías mundanas.
Yo, sin ser
virrey ni conde, quisiera besar la mano de don Crescencio como ósculo de
homenaje a su sabiduría alcanzada y quizá, también, con intención esperanzadora
de saber de aquél secreto de vida encerrado en la escoba.
-Acrela-
GLOSARIO:
-
BILOCARSE: Dicho de una persona: Hallarse en dos lugares distintos
a la vez.
jueves, 28 de agosto de 2014
JUEVES DE PLUMA AJENA
VIVO
SIN VIVIR EN MÍ
(Sta. Teresa de Jesús)
Vivo
sin vivir en mí
y tan alta vida espero,
que muero porque no muero.
y tan alta vida espero,
que muero porque no muero.
Vivo ya fuera de mí
después que muero de amor,
porque vivo en el Señor
que me quiso para Sí.
Cuando el corazón le di
puso en él este letrero:
Que muero porque no muero.
después que muero de amor,
porque vivo en el Señor
que me quiso para Sí.
Cuando el corazón le di
puso en él este letrero:
Que muero porque no muero.
Esta divina prisión
del amor con que yo vivo
hace a mi Dios mi cautivo
y libre mi corazón;
y causa en mí tal pasión
ver a mi Dios prisionero,
Que muero porque no muero.
del amor con que yo vivo
hace a mi Dios mi cautivo
y libre mi corazón;
y causa en mí tal pasión
ver a mi Dios prisionero,
Que muero porque no muero.
¡Ay, qué larga es esta
vida,
qué duros estos destierros,
esta cárcel y estos hierros
en que el alma está metida!
Sólo esperar la salida
me causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero.
qué duros estos destierros,
esta cárcel y estos hierros
en que el alma está metida!
Sólo esperar la salida
me causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero.
¡Ay, qué vida tan
amarga
do no se goza el Señor!
Porque si es dulce el amor,
no lo es la esperanza larga:
Quíteme Dios esta carga
más pesada que de acero,
que muero porque no muero.
do no se goza el Señor!
Porque si es dulce el amor,
no lo es la esperanza larga:
Quíteme Dios esta carga
más pesada que de acero,
que muero porque no muero.
Sólo con la confianza
vivo de que he de morir,
porque muriendo el vivir
me asegura mi esperanza.
Muerte do el vivir se alcanza,
no te tardes, que te espero,
que muero porque no muero.
vivo de que he de morir,
porque muriendo el vivir
me asegura mi esperanza.
Muerte do el vivir se alcanza,
no te tardes, que te espero,
que muero porque no muero.
Mira que el amor es
fuerte;
vida, no me seas molesta,
mira que sólo me resta,
para ganarte, perderte;
Venga ya la dulce muerte,
venga el morir muy ligero,
que muero porque no muero.
vida, no me seas molesta,
mira que sólo me resta,
para ganarte, perderte;
Venga ya la dulce muerte,
venga el morir muy ligero,
que muero porque no muero.
Aquella vida de
arriba,
que es la vida verdadera,
hasta que esta vida muera
no se goza estando viva.
Muerte, no seas esquiva;
viva muriendo primero,
que muero porque no muero.
que es la vida verdadera,
hasta que esta vida muera
no se goza estando viva.
Muerte, no seas esquiva;
viva muriendo primero,
que muero porque no muero.
Vida, ¿qué puedo yo
darle
a mi Dios que vive en mí,
si no es perderte a ti
para mejor a Él gozarle?
Quiero muriendo alcanzarle,
pues a Él solo es al que quiero,
que muero porque no muero.
a mi Dios que vive en mí,
si no es perderte a ti
para mejor a Él gozarle?
Quiero muriendo alcanzarle,
pues a Él solo es al que quiero,
que muero porque no muero.
Estando ausente de Ti,
¿qué vida puedo tener,
sino muerte padecer
la mayor que nunca vi?
Lástima tengo de mí
por ser mi mal tan entero,
que muero porque no muero.
¿qué vida puedo tener,
sino muerte padecer
la mayor que nunca vi?
Lástima tengo de mí
por ser mi mal tan entero,
que muero porque no muero.
Cuando me gozo, Señor,
con esperanza de verte,
viendo que puedo perderte,
se me dobla mi dolor.
Viviendo con tanto pavor
y esperando como espero,
que muero porque no muero.
con esperanza de verte,
viendo que puedo perderte,
se me dobla mi dolor.
Viviendo con tanto pavor
y esperando como espero,
que muero porque no muero.
martes, 26 de agosto de 2014
lunes, 25 de agosto de 2014
LUNES DE CHISTE (Clasificación A)
1- Sinistorso Contreras, era un hombre que le gustaba ir en contra de todo, no se diga contra los convencionalismos en los que la humanidad ha asentado y estructurado el ritmo de la vida, para su más lógico desarrollo. También, Contreras, gustaba de llevar la contraria a todos y por todo, tanto así que el día que lo mataron como a un perro, en el momento de expirar exclamó: “¡Miau!”…
2- Doña Pasita, bondadosa anciana, llamó por teléfono a la dueña de la casa en que vivía. Le informó: “Hay una gotera en el comedor”. Inquirió la mujer: “¿Cuándo la notó?”. Responde doña Pasita: “Hoy al mediodía, cuando tardé tres horas en acabarme la sopa”…
3- Drácula y otros dos vampiros hicieron una apuesta a fin de ver cuál de ellos era capaz de chupar más sangre en el curso de una noche. Terminada la jornada, y antes de que los rayos del Sol los hiciera peligrar, se reunieron a dilucidar la apuesta. El primero traía los colmillos llenos de sangre. Dice: “¿Ven aquel castillo?”. “Sí” -responden los otros. “Pues ahí les chupé la sangre a tres personas”. Dice el segundo, que traía todo el rostro lleno de sangre: “¿Ven eso otro castillo?”. Contestan los otros: “Sí”. “Pues ahí les chupé la sangre a cinco personas”. Drácula traía todo el cuerpo cubierto de sangre. Dice: “¿Ven aquel otro castillo?”. Responden los otros: “Sí”. Y dice Drácula: “Pues yo no lo vi”…
viernes, 22 de agosto de 2014
VIERNES DE PUNTACHO
PATEANDO LA LATA y tropezando la tarde-noche Dionisio
va. Soporta apenas en su cuerpo reminiscencias
de su trasiego cotidiano. De pronto, ve muchas luces, le despiertan el ánimo,
entra con vacilo de cuerpo pero no de voluntad.
Allí encontró comida, más tarde licores y, ya entrada la noche,
“amores”. Tan copiosa fue la velada que, de bruces, a Baco y a Afrodita terminó
rindiendo honores.
Al día siguiente salió Dionisio, cuerpo exprimido,
lánguido espíritu y escozor en el alma. Trémulo en su andar se dirige hasta su
Catedral: quiere con el Obispo su alma confesar pues siente como mayores sus
pecados ya. “Las tres de la tarde, es buena hora, es la de la Misericordia”
–dice con afán.
Pero, su intención tendrá que esperar: su Catedral cerrada está. Vuelve
a patear la lata, quiere y no, sus pasos
dirigir al congal: imagina las puertas de par en par, música sensual y
luces que le invitan a pasar. Se debate dentro de sí congal y Catedral. A las
ocho termina tan difícil lid descomunal. Va decidido a su alma mitigar. “No
puede ser” -piensa por doble vez. Pues yacen sellados los pórticos de la Santa
Cantera ya y en penumbras además. Enfadado masculla: “¿cómo es posible que el
lugar de sombras tenga tanta luz y el de
Luz en sombra esté? ¿por qué el pecado siempre abierto está y la gracia tan
temprano la cierran y se van?”
Así se va, pensativo y contrariado Dionisio,
recordando la vez que marchó para defender su atrio, cuando osaron derrumbarlo
años atrás. Así se va Dionisio
tropezando la noche quizá a donde está la “luz” y donde a esa hora
abierto seguro encontrará.
--- ACRELA ---
GLOSARIO
- REMINISCENCIA: Acción de representarse u ofrecerse a la memoria el recuerdo de algo
que pasó. / Recuerdo vago e impreciso.
- TRASIEGO: Beber en cantidad licor.
- TRASIEGO: Beber en cantidad licor.
- COPIOSA: Abundante, cuantiosa.
- BACO: (o Dioniso. En la mitología griega, dios del vino)
- AFRODITA: En la mitología griega, diosa del amor, la lujuria, la
belleza, la sexualidad y la reproducción.
- LÁNGUIDO: Flaco, débil, fatigado. / De poco espíritu, valor o energía.
- ESCOZOR: Sensación dolorosa. Sentimiento causado por una pena o desazón.
- TRÉMULO: Que tiembla.
- LID: Combate, pelea. Contienda de razones y argumentos.
- MASCULLAR: Hablar entre dientes.
- OSAR: Atreverse con audacia.
miércoles, 20 de agosto de 2014
MIÉRCOLES DE LIBRO
HISTORIA DEL TIEMPO
(Del Big Bang a los Agujeros Negros)
Stephen Hawking
Capítulo 3: EL UNIVERSO EN EXPANSIÓN (Páginas: 71
– 79)
En el primer modelo de Friedmann, el que se
expande primero y luego se colapsa, el espacio está curvado sobre sí mismo, al
igual que la superficie de la Tierra. Es, por lo tanto, finito en extensión. En
el segundo tipo de modelo, el que se expande por siempre, el espacio está curvado
al contario, es decir, como la superficie de una silla de montar. Así, en el
este caso el espacio es infinito. Finalmente, en el tercer tipo, el que posee
la velocidad crítica de expansión, el espacio no está curvado (y, por lo tanto,
también es infinito).
Podemos determinar el ritmo actual de expansión,
a través del efecto Doppler, sin embargo, las distancias alas otras galaxias no
se conocen bien porque sólo podemos medirlas indirectamente. Así, todo lo que sabemos
es que el universo se expande entre un cinco y un diez por 100 cada mil
millones de años. No podemos excluir la posibilidad de que pudiera existir
alguna otra forma de materia, distribuida casi uniformemente a lo largo y ancho
del universo. La evidencia presente sugiere, por lo tanto, que el universo se
expandirá probablemente por siempre, pero que de lo único que podemos estar
verdaderamente seguros es que de que si el universo se fuera a colapsar, no lo haría
como mínimo en otros diez mil millones de años, ya que se ha estado expandiendo
por lo menos esa cantidad de tiempo.
Todas las soluciones de Friedmann comparten el
hecho de que en algún tiempo pasado (entre diez y veinte mil millones de años)
la distancia entre galaxias vecinas debe haber sido cero. En aquel instante,
que llamamos big bang, la densidad del universo y la curvatura del espacio-tiempo
habrían sido infinitas. Dado que las matemáticas no pueden manejar realmente
números infinitos, esto significa que la teoría de la relatividad general (en
la que se basan las soluciones de Friedmann) predice que hay un punto en el
universo en donde la teoría en sí colapsa. Todas nuestras teoría científicas
están formuladas bajo la suposición de que el espacio-tiempo es uniforme y casi
plano, de manera que ellas dejan de ser aplicables en la singularidad del big
bang, en donde la curvatura del espacio tiempo es infinita. Toda capacidad de
predicción fallaría en el big bang. Sólo sabemos lo que ha sucedido después del
big bang, no podremos determinar lo que sucedió antes. El tiempo tiene su
principio en el big bang.
A mucha gente no le gusta la idea de que el
tiempo tenga un principio, probablemente porque suena a intervención divina.
(La Iglesia católica, por el contrario, se apropió del modelo del big bang y en
1951 proclamó oficialmente que estaba de acuerdo con la Biblia). Por ello, hubo
un buen número de intentos para evitar la conclusión de que había habido un big
bang. La propuesta que consiguió un apoyo más amplio fue la llamada teoría del
estado estacionario (steady state). Fue sugerida, en 1948, por dos refugiados
de la Austria ocupada por los nazis, Hermann bondi y Thomas Gold, junto con un
británico, Fred Hoyle, que había trabajado con ellos durante la guerra en el
desarrollo del radar. La idea era que conforme las galaxias se iban alejando
unas de otras, nuevas galaxias se formaban continuamente en las regiones
intergalácticas, a partir de materia nueva que era creada de forma continua. La
teoría del estado estacionario requería una modificación de la relatividad general
para permitir la creación continua de materia. Al final de los años cincuenta y
principio de los sesenta, un grupo de astrónomos dirigido por Martin Ryle
(quien también había trabajo con Bondi, Gold y Hoyle en el radar durante la
guerra) realizó, en Cambridge, un estudio sobre fuentes de ondas de radio en el
espacio exterior. Cualquier explicación contradecía las predicciones de la teoría
del estado estacionario. Además, el descubrimiento de la radiación de
microondas por Penzias y Wilson en 1965 también indicó que el universo debe
haber sido mucho más denso en el pasado. La teoría del estado estacionario
tenía, por lo tanto, que ser abandonada.
Otro intento de evitar la conclusión de que
debe haber habido un big bang y, por lo tanto, un principio del tiempo, fue
realizado por dos científicos rusos, Evgenii Lifshitz e Isaac Khalatnikov, en
1963. Ellos sugirieron que el big bang podría ser, únicamente, una peculiaridad
de los modelos de Friedmann, que después de todo no eran más que aproximaciones
al universo real. En los modelos de Friedmann, todas las galaxias se están
alejando directamente unas de otras, de tal modo que no es sorprendente que en
algún tiempo pasado estuvieran todas juntas en el mismo lugar. En el universo
real, sin embargo, las galaxias no tienen sólo un movimiento de separación de
unas con respecto a otras, sin que también pequeñas velocidades laterales. Así,
en realidad, nunca tiene por qué haber estado todas en el mismo lugar
exactamente, sino simplemente muy cerca unas de otras. Quizás entonces el universo
en expansión actual no habría resultado de una singularidad como el big bang,
sino de una fase previa en contracción. Cuando el universo se colapsó, las
partículas que lo formaran podría no haber colisionado todas entre sí, sino que
se habrían entrecruzado y separado después, produciendo la expansión actual del
universo.
El trabajo de Lifshitz y Khalatnikov fue muy
valioso porque demostró que el universo podría haber tenido una singularidad,
un big bang, si la teoría de la relatividad general era correcta. Sin embargo,
no resolvió la cuestión fundamental: ¿predice la teoría de la relatividad general
que nuestro universo debería haber tenido un big bang, un principio del tiempo?
La respuesta llegó a través de una aproximación completamente diferente,
comenzada por un físico y matemático británico, Roger Penrose, en 1965. Usando
el modo en que los conos de luz se comportan en la relatividad general, junto
con el hecho de que la gravedad es siempre atractiva, demostró que una estrella
que se colapsa bajo su propia gravedad está atrapada en una región cuya
superficie se reduce con el tiempo a tamaño cero de tal forma que la densidad
de materia y la curvatura del espacio-tiempo se harán infinitas. En otras
palabras, se obtiene una singularidad contenida dentro de una región del
espacio-tiempo llamado agujero negro.
El teorema de Penrose había demostrado que
cualquier estrella que se colapse debe acabar en una singularidad. El mismo
argumento con el tiempo invertido demostró que cualquier universo en expansión,
del tipo de Riedmann, debe haber comenzado en una singularidad.
Durante los años siguientes, me dediqué a
desarrollar nuevas técnicas matemáticas para eliminar el anterior y otros
diferentes requisitos técnicos de los teoremas, que probaban que las
singularidades deben existir. El resultado final fue un artículo conjunto entre
Penrose y yo, en 1970, que al final probó que debe haber habido una
singularidad como la del big bang, con la única condición de que la relatividad
general sea correcta y que el universo contenga tanta materia como observamos.
Hoy en día, casi todo el mundo supone que el universo comenzó con una
singularidad como la del big bang. Resulta pro eso irónico que, al haber
cambiado mis ideas, esté tratando ahora de convencer a los otros físicos de que
no hubo en realidad singularidad al principio del universo.
En menos de medio siglo, nuestra visión del universo,
formada durante milenios, se ha transformado. El descubrimiento de Hubble de
que el universo se está expandiendo, y el darnos cuenta de la insignificancia
de nuestro planeta en la inmensidad del universo, fueron sólo el punto de
partida. Conforme la evidencia experimental y teórica se iba acumulando, se
clarificaba cada vez más que el universo debe haber tenido un principio en el
tiempo hasta que en 1970 esto fue finalmente probado pro Penrose y por mí,
sobre la base de la teoría de la relatividad general de Einstein. Esa prueba
demostró que la relatividad general es sólo una teoría incompleta: No puede
decirnos cómo empezó el universo, porque predice que todas las teorías físicas,
incluida ella misma, fallan al principio del universo. No obstante, la
relatividad general sólo pretende ser una teoría parcial, de forma que lo que
el teorema de la singularidad realmente muestra es que debió haber habido un
tiempo, muy al principio del universo, en que éste era tan pequeño que ya no se
pueden ignorar los efectos de pequeña escala de la otra gran teoría parcial del
siglo XX, la mecánica cuántica. Al principio de los años setenta, nos vimos
forzados a girar nuestra búsqueda de un entendimiento del universo, desde nuestra
teoría de lo extraordinariamente inmenso, hasta nuestra teoría de lo
extraordinariamente diminuto.
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