1. Aquella señora hubo de pasar por una oscura calle, y ahí la asaltó un canalla: Meñico Maldotado, joven varón con quien se mostró avara la naturaleza quien, empezó a saciar en ella sus bestiales instintos de: 1- Lujuria. 2-. Libídine. 3-. Lubricidad. 4-. Lascivia y 5-. Libidinosidad. Al parecer al maldito le gustaba mucho la letra ele. Cuando se sintió atacada la mujer empezó a gritar con desesperación: “¡Auxilio! ¡Estoy siendo robada! ¡Estoy siendo robada!”. “¿Robada? –su burló entre acezos su asaltante-. Querrás decir que estás siendo violada”. “No –replicó ella, también con burla y decepción-. Con eso que tienes estoy siendo robada”…
2- En la cama el granjero Chinguetas, puso la mano en el opimo busto de su esposa y le dijo: “¿Sabes qué? Si éstas dieran leche podríamos prescindir de las vacas”. La mujer puso la mano en otra parte de su burlón marido. “¿Y sabes qué? –le dijo-. Si esto funcionara podríamos prescindir de los vaqueros”…
3- “Acúsome, Padre, de que soy bígamo”. Eso le dijo Acnito al Padre Arsilio en el confesonario. “¿Cómo puedes ser bígamo? –se sorprendió el buen sacerdote-. Si eres casi todavía un niño. Ni siquiera eres casado”. “No –replicó el adolescente-. Pero acostumbro cambiar de mano”.
lunes, 3 de marzo de 2014
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario