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Humor, Frases, Poesía, Refranes, Cartones, Historias, Reflexiones y Música

viernes, 14 de febrero de 2014

VIERNES DE PUNTACHO

Para continuar su educación, ella se mudó a una ciudad más grande, a casa de la abuela. Durante horas se entregaba en sus tareas frente a su computadora. Un día, la abuela fue hasta la chica por los gritos de ella. “Me ha escrito, me ha enviado un mensaje abuela” –decía la adolescente con hilarante vehemencia y emoción desbordada- El chico que me gusta me ha contestado. Bienvenida la ciencia, bienvenida la técnica, despedaza el tiempo y la distancia sin barrera”. “Si, el tiempo y la distancia sin barrera” –repitió la abuela con gesto de alivio pero con un dejo de simpleza en su voz. “Abuela – dijo efusiva la nieta ¿Y cómo te comunicabas con mi abuelo? “De verdad quieres que te lo diga” –le dijo con tono admonitorio la abuela-. “Sí, claro” - Contestó la chicuela”.

Llevó la abuela a la nieta a su sagrario: Su ropero, y le enseñó mil recados pueblerinos y otras tantas cartas urbanas, con la mágica y romántica letra manuscrita y alegorías en sus orillas a tinta china. “En el pueblo, me dejaba estos recados en la nopalera que estaba en lo más escarpado de un terreno. Y cuando mis padres, por quitármelo de mi vida, me mandaron a esta ciudad, me siguió conquistando por cartas de por medio”. “Ahora entiendo tu no emoción abuela. Ustedes se escribían a mano. Épica heroica y de amor la que vivieron” –dijo alejándose la niña de la abuela sin ya la emoción primera.

La ciencia y la técnica acercan a personas, pero lo artesano de la vida acerca corazones. El Artesano era cupido con nombre y uniforme: El Cartero, entidad esta, muy real y de muy románticas maneras.

- Acrela -

GLOSARIO.

- HILARANTE: Que inspira alegría o mueve a risa.
- VEHEMENTE: Que tiene fuerza impetuosa. / Ardiente y lleno de pasión. / Dicho de una persona: Que obra de forma irreflexiva, dejándose llevar por los impulsos.
- DEJO: Modo particular de pronunciación y de inflexión de la voz que acusa un estado de ánimo transitorio o peculiar del hablante.
- ESCARPADO: Que tiene escarpa o gran pendiente.

jueves, 13 de febrero de 2014

JUEVES DE PLUMA AJENA (Gabriel García Márquez)

TRECE LINEAS PARA VIVIR

1. Te quiero no por quien eres, sino por quien soy cuando estoy contigo.

2. Ninguna persona merece tus lágrimas, y quien se las merezca no te hará llorar.

3. Sólo porque alguien no te ame como tú quieres, no significa que no te ame con todo su ser.

4. Un verdadero amigo es quien te toma de la mano y te toca el corazón.

5. La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.

6. Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes quién se puede
enamorar de tu sonrisa.

7. Puedes ser solamente una persona para el mundo, pero para una persona tú eres el mundo.

8. No pases el tiempo con alguien que no esté dispuesto a pasarlo contigo.

9. Quizá Dios quiera que conozcas mucha gente equivocada antes de que conozcas a la persona
adecuada, para que cuando al fin la conozcas sepas estar agradecido.

10. No llores porque ya se terminó, sonríe porque sucedió.

11. Siempre habrá gente que te lastime, así que lo que tienes que hacer es seguir confiando y sólo ser más cuidadoso en quien confías dos veces.

12. Conviértete en una mejor persona y asegúrate de saber quién eres antes de conocer a alguien más y esperar que esa persona sepa quién eres.

13. No te esfuerces tanto, las mejores cosas suceden cuando menos te las esperas.

miércoles, 12 de febrero de 2014

MIÉRCOLES DE MISCELÁNEA (Ciencia)

EL COLOR DE LA DEPRESIÓN.
Las personas deprimidas ven el mundo de color gris.
Cuando se está deprimido se dice que se ve todo de color gris. Dicha metáfora ha sido estudiada por la Universidad de Friburgo, por un grupo de investigadores encabezados por el psiquiatra Ludger Tebartz Van Elst. 
El grupo de investigadores buscó el nexo entre la depresión y el color gris, concluyendo que la depresión hace que el contraste entre los colores blanco y negro se diluya.
Para llegar a dicha conclusión, los investigadores utilizaron electrodos para registrar la actividad eléctrica de la retina en respuesta a una serie de flashes. Los pacientes deprimidos respondían a los flashes con un menor contraste en las células fotorreceptoras de la retina. 
Así, la metáfora de verlo todo gris no es del todo incorrecta, dado que está estrechamente ligado con el estado de la persona.

LOS EFECTOS DEL AMOR
El cerebro de una persona enamorada libera más sustancias químicas.
La investigadora Stephanie Ortige de la Universidad de Syracuse, en Nueva York, ha estudiado bajo el título "La Neuroimagen del Amor" los efectos que producen hacia el organismo el hecho de enamorarse. ¿Es cosa de cerebro o de corazón?
El estudio concluyó que enamorarse puede llegar a provocar una sensación semejante a consumir cocaína y afecta a áreas intelectuales del cerebro. El primer desencadenador es el efecto "flechazo", que es una explosión de sustancias químicas que tarda un quinto de segundo en producirse desde el momento de la percepción de algo que nos ha gustado.
Además el estudio reveló que cuando alguien se enamora, el cerebro puede llegar a trabajar hasta en 12 áreas simultáneamente para segregar sustancias químicas que provocan bienestar o euforia, como la oxitocina, dopamina, adrenalina o vasopresina. Los tipos de amor por supuesto actúan de manera diferente sobre el cerebro. Así, el amor apasionado actúa de una manera más fuerte sobre las zonas del cerebro que están relacionadas con la recompensa y otras zonas que representan la imagen corporal en nuestro cerebro.

La pregunta que se le hizo a la investigadora es: ¿el amor es corazón o cerebro? “Yo diría que el cerebro, pero el corazón también está implicado", respondió, citando por ejemplo a la aparición de "mariposas en el estómago", que es la sensación que producen cascadas de neurotransmisores de algunas zonas del cerebro al corazón, consiguiendo acelerarlo y producir el gusanillo que todos alguna vez hemos sentido.

lunes, 10 de febrero de 2014

LUNES DE CHISTE (Clasificación C)

1. 1. Desde la mismísima noche de bodas el esposo insistió en apagar la luz al realizar el acto del amor. Eso fue motivo de extrañeza para su mujer, pero no dijo nada. Transcurrieron las semanas y los meses, y él apagaba siempre la luz en el momento de la intimidad. Pasó el tiempo, y el marido persistió en esa costumbre. Llegó la noche en que la pareja celebró 20 años de matrimonio. Después de cenar con sus siete hijos los casados se fueron a la cama y se dispusieron a la entrega mutua. El tipo, como de costumbre, apagó la luz. En medio de la acción la señora consideró que aquello era ridículo, que había llegado el tiempo de hacer las cosas con la luz prendida. La encendió, en efecto, y lo que vio la dejó estupefacta: en el trance de la refocilación su marido no hacía uso de su parte anatómica correspondiente: empleaba un juguete erótico de plástico. “¡Ah, canalla! ¡maldito! ¡poco hombre! –profirió hecha una furia-. ¡Ahora veo que desde el principio me has tenido en el engaño! ¡Habla, bellaco! ¡Me debes una explicación por el uso de ese artilugio plástico!”. Responde con toda calma el individuo: “Te explicaré lo del artilugio si tú me explicas lo de los siete hijos”…

2. Don Languidio Sinresignio, señor de edad madura, les contó con presunción a unos adolescentes que se burlaban de la gente mayor que pasaba por el parque de la pequeña ciudad: “A los 20 años de edad no podía yo doblar mi varonía en rijo ni usando las dos manos. A los 30 pude inclinarla un poco, con dificultad. A los 40 ya la pude doblar con una sola mano. A los 50 años logré inclinarla utilizando tres dedos nada más. Ahora la doblo con un solo dedo”. Uno de los pubertos le dijo, extrañado y con sorna: “¿Por qué nos cuentas eso abuelo?”. Contestó muy orgulloso el senescente caballero: “Me pregunto hasta dónde va a llegar mi fuerza”.

3. Un galancete se presentó ante don Poseidón y le dijo que deseaba hablar con él. Lo hizo pasar el jefe de la casa y le preguntó en qué lo podía servir. “Don Poseidón –dijo el boquirrubio-: su hija Susiflor y yo nos amamos. Vengo a pedirle que me permita entrar en su familia”. Frunció don Poseidón el ceño y otras cosas y dijo al visitante: “¿En qué trabaja usted?”. “Por el momento en nada –respondió con franqueza el mozalbete-. He estado desempleado los últimos cinco años, y aunque me han ofrecido varios trabajos no los he aceptado, porque estoy en espera de un puesto gerencial”. “Entonces –inquirió don Poseidón, severo-, ¿con qué va usted a mantener a mi hija?”. “Para eso –dijo el solicitante-, me confiaré a la Divina Providencia y a la generosidad de usted y de su digna esposa”. “Ya veo –refunfuñó don Poseidón-. Y dígame: ¿dónde van a vivir?”. “Por el momento no tengo un techo que me cubra –confesó el pretendiente-. Pero la casa en que usted y su señora viven es muy grande. Con la mitad de ella me conformaría para vivir aquí con Susiflor”. “Entiendo –gruñó el viejo-. Y otra cosa me gustaría saber: “¿tiene usted coche?”. “Por el momento no –replicó el muchacho-. Pero usted tiene en su casa dos vehículos. Puede escoger el que le guste más, y yo me conformaré con el otro”. En eso llegó la esposa de don Poseidón, doña Holofernes. Le dijo éste: “Qué bueno que llegas, mujer. Quiero presentarte al joven árbitro, que desea casarse con Susiflor y entrar así en nuestra familia”. Desconcertado le preguntó el visitante a don Poseidón: “¿Por qué me llama usted ‘árbitro’, señor?”. “¡Grandísimo Cabròn! –estalló el viejo-. ¡Porque lo único que traes es el pito!”…

viernes, 7 de febrero de 2014

VIERNES DE PUNTACHO

   EL DON DE SER MUJER, a las mujeres, les lleva, de la Belleza, a conocer su valor con criterio más profundo y verdadero. 

   Los hijos han llevado al rancho a su Madre. La rodean las nietas y, más tarde, se esparcen y florecen con las flores silvestres y éstas, juegan con estas flores citadinas. Los hijos han llegado para desherbar, a su juicio, el terreno de la madre. A cada intento de ellos, ella exclama con ruego: “¡No arranquen esa florecita! Es muy bonita. Pobrecita” Pronto los hijos desesperan. “Madre –le objeta uno de ellos-. Con ese sentimentalismo absurdo, no arrancaremos nada de toda esta maleza. Estas flores son agrestes, son simples. No sirven para nada”. Irrumpe el momento, abriéndose paso entre los tíos y su padre, una de sus hijas, de 4 años la pequeña. Lleva en sus manos un ramito de dichas flores y lo entrega a la abuela diciendo: “Abuelita, las corté para ti porque me cuidas cuando mi papá trabaja”. “Gracias hija” -le agradece con llanto la abuela.-” “¿Verdad que son hermosas, papá? –Le pregunta la hija levantando su vista-. El padre, sin argumento alguno le responde: “Si, hija, son las más bellas”.

   El corazón de mujer, de la abuela y de la nieta, las lleva, de la Belleza, a disfrutarla hasta el paroxismo divino hecho una lágrima, esa que el raciocinio de hombre, de los hijos, les deja sólo en su umbral y les impide, siquiera, acercarse a ella.

-Acrela-

GLOSARIO.

- DESHERBAR: Quitar o arrancar las hierbas perjudiciales.
-AGRESTE: Campesino o perteneciente al campo. / Áspero, inculto o lleno de maleza. / Rudo, tosco, grosero, falto de urbanidad.
-PAROXISMO: Exaltación extrema de los afectos y pasiones.
-UMBRAL: Paso primero y principal o entrada de cualquier cosa. / Parte inferior o escalón, por lo común de piedra y contrapuesto al dintel, en la puerta o entrada de una casa.