EL MILAGRO EUCARISTICO DE LANCIANO
HECHO
En Lanciano (Italia) se veneran desde hace más de doce siglos las Reliquias de uno de los más grandes milagros eucarísticos.
En torno al año 700, en el Monasterio de San Legonziano, un monje Basilio pasaba una época de tentaciones contra la fe. Dudaba de la presencia real de Nuestro Señor en la Eucaristía. A pesar de todo, oraba con insistencia a Dios, para que le quitara esas dudas. Y Dios oyó su oración. Una mañana, mientras celebraba Misa, estaba siendo atacado fuertemente por la duda. Al pronunciar las palabras de la consagración, vio como la Hostia se convirtió en un pedazo de Carne viva y el vino en Sangre. La Carne se mantuvo intacta, pero la Sangre se coaguló en el cáliz, formando como cinco piedrecitas irregulares, de forma y de tamaño diferentes, que fueron colocadas en un precioso envase de marfil.
INVESTIGACION CIENTIFICA
El primer estudio conocido de las Reliquias lo realizó el Arzobispo Rodríguez el 17 de febrero de 1574. Entonces ocurrió un hecho inexplicable: Aunque las cinco “piedrecitas” partes de Sangre coagulada son de diferentes tamaños y formas, cuando las pesaron comprobaron que todas pesaban lo mismo. Además, cualquier combinación daba el mismo resultado en el peso: Daba lo mismo pesar una sola, que dos o tres juntas, o las cinco al mismo tiempo
En noviembre de 1970 los Franciscanos de Lanciano sometieron las reliquias a un examen científico.
Fue elegido el profesor Odoardo Linoli, (Catedrático de Anatomía, Histología patológica, Química y Microscopía Clínica y Jefe de servicio en el Hospital de Arezzo). Le ayudó el Dr. Ruggero Bertelli (Profesor emérito de Histología de la Universidad de Siena).
El 4 de marzo de 1971 estaba completo el Informe. Los análisis, realizados con absoluto rigor científico y documentados por una serie de fotografías al microscopio, dieron los siguientes resultados:
* Es inexplicable la conservación de estos cuerpos a lo largo de 12 siglos, expuestos a la acción de agentes físicos, atmosféricos y biológicos…
* No hay almidón (uno de los componentes esenciales del pan). Por lo tanto, en la Hostia no hay pan. Aunque hecha de trigo, tras la Consagración se transformó en Carne.
* La Carne es verdaderamente carne, y está constituida por el tejido muscular del corazón. Están presentes el miocardio, el endocardio, el nervio vago y el ventrículo cardiaco izquierdo. La Carne es un CORAZON completo en su estructura esencial.
* La Sangre es verdadera sangre humana: El análisis cromatográfico lo demuestra con certeza absoluta e indiscutible.
* En la Sangre también se encontraron estos minerales: Cloruro, fósforo, magnesio, potasio, sodio y calcio.
* El estudio inmunológico manifiesta que la Carne y la Sangre son de naturaleza humana, y la prueba inmunohematolígica permite afirmar con toda objetividad y certeza que ambas pertenecen al mismo grupo sanguíneo AB.
* Las proteínas contenidas en la Sangre están repartidas normalmente, en la proporción idéntica a la del esquema sero-proteico de sangre fresca normal.
* Ninguna sección histológica ha revelado trazas de infiltración de sales o sustancias conservantes utilizadas en la antigüedad con la finalidad de momificar. La conservación de proteínas y minerales observados en la carne y en la sangre de Lanciano no es ni imposible ni excepcional: los análisis repetidos han permitido encontrar proteínas en las momias egipcias de 4 y de 5.000 años. Pero el caso de un cuerpo momificado según los procedimientos conocidos es muy diferente del de un fragmento de miocardio, dejado en su estado natural durante siglos, expuesto a los agentes físicos, atmosféricos y bioquímicos.
* La Carne y la Sangre pertenecen a una persona VIVA.
* El diagrama de esta Sangre corresponde al de sangre humana que fue extraída de un cuerpo humano ESE MISMO DIA.
El Profesor Linoli descarta también la hipótesis de engaño realizado en los siglos pasados:
“Suponiendo que hubieran puesto el corazón de un cadáver, afirmo que sólo una mano experta en disección anatómica habría podido obtener un corte uniforme de una víscera excavada (como todavía se puede ver en la carne) y tangencial a la superficie de dicha víscera, como hace pensar el curso prevalentemente longitudinal de los haces de las fibras musculares, visibles en algunos puntos en las preparaciones histológicas. Además, si la sangre hubiera sido tomada de un cadáver, se habría alterado rápidamente por delicuescencia o putrefacción.
En el resumen de los trabajos científicos de la Comisión Médica de la OMS y de la ONU, publicado en diciembre de 1976 en Nueva Cork y en Ginebra, se declara que la Ciencia se ve incapacitada para dar una explicación.
HECHO
En Lanciano (Italia) se veneran desde hace más de doce siglos las Reliquias de uno de los más grandes milagros eucarísticos.
En torno al año 700, en el Monasterio de San Legonziano, un monje Basilio pasaba una época de tentaciones contra la fe. Dudaba de la presencia real de Nuestro Señor en la Eucaristía. A pesar de todo, oraba con insistencia a Dios, para que le quitara esas dudas. Y Dios oyó su oración. Una mañana, mientras celebraba Misa, estaba siendo atacado fuertemente por la duda. Al pronunciar las palabras de la consagración, vio como la Hostia se convirtió en un pedazo de Carne viva y el vino en Sangre. La Carne se mantuvo intacta, pero la Sangre se coaguló en el cáliz, formando como cinco piedrecitas irregulares, de forma y de tamaño diferentes, que fueron colocadas en un precioso envase de marfil.
INVESTIGACION CIENTIFICA
El primer estudio conocido de las Reliquias lo realizó el Arzobispo Rodríguez el 17 de febrero de 1574. Entonces ocurrió un hecho inexplicable: Aunque las cinco “piedrecitas” partes de Sangre coagulada son de diferentes tamaños y formas, cuando las pesaron comprobaron que todas pesaban lo mismo. Además, cualquier combinación daba el mismo resultado en el peso: Daba lo mismo pesar una sola, que dos o tres juntas, o las cinco al mismo tiempo
En noviembre de 1970 los Franciscanos de Lanciano sometieron las reliquias a un examen científico.
Fue elegido el profesor Odoardo Linoli, (Catedrático de Anatomía, Histología patológica, Química y Microscopía Clínica y Jefe de servicio en el Hospital de Arezzo). Le ayudó el Dr. Ruggero Bertelli (Profesor emérito de Histología de la Universidad de Siena).
El 4 de marzo de 1971 estaba completo el Informe. Los análisis, realizados con absoluto rigor científico y documentados por una serie de fotografías al microscopio, dieron los siguientes resultados:
* Es inexplicable la conservación de estos cuerpos a lo largo de 12 siglos, expuestos a la acción de agentes físicos, atmosféricos y biológicos…
* No hay almidón (uno de los componentes esenciales del pan). Por lo tanto, en la Hostia no hay pan. Aunque hecha de trigo, tras la Consagración se transformó en Carne.
* La Carne es verdaderamente carne, y está constituida por el tejido muscular del corazón. Están presentes el miocardio, el endocardio, el nervio vago y el ventrículo cardiaco izquierdo. La Carne es un CORAZON completo en su estructura esencial.
* La Sangre es verdadera sangre humana: El análisis cromatográfico lo demuestra con certeza absoluta e indiscutible.
* En la Sangre también se encontraron estos minerales: Cloruro, fósforo, magnesio, potasio, sodio y calcio.
* El estudio inmunológico manifiesta que la Carne y la Sangre son de naturaleza humana, y la prueba inmunohematolígica permite afirmar con toda objetividad y certeza que ambas pertenecen al mismo grupo sanguíneo AB.
* Las proteínas contenidas en la Sangre están repartidas normalmente, en la proporción idéntica a la del esquema sero-proteico de sangre fresca normal.
* Ninguna sección histológica ha revelado trazas de infiltración de sales o sustancias conservantes utilizadas en la antigüedad con la finalidad de momificar. La conservación de proteínas y minerales observados en la carne y en la sangre de Lanciano no es ni imposible ni excepcional: los análisis repetidos han permitido encontrar proteínas en las momias egipcias de 4 y de 5.000 años. Pero el caso de un cuerpo momificado según los procedimientos conocidos es muy diferente del de un fragmento de miocardio, dejado en su estado natural durante siglos, expuesto a los agentes físicos, atmosféricos y bioquímicos.
* La Carne y la Sangre pertenecen a una persona VIVA.
* El diagrama de esta Sangre corresponde al de sangre humana que fue extraída de un cuerpo humano ESE MISMO DIA.
El Profesor Linoli descarta también la hipótesis de engaño realizado en los siglos pasados:
“Suponiendo que hubieran puesto el corazón de un cadáver, afirmo que sólo una mano experta en disección anatómica habría podido obtener un corte uniforme de una víscera excavada (como todavía se puede ver en la carne) y tangencial a la superficie de dicha víscera, como hace pensar el curso prevalentemente longitudinal de los haces de las fibras musculares, visibles en algunos puntos en las preparaciones histológicas. Además, si la sangre hubiera sido tomada de un cadáver, se habría alterado rápidamente por delicuescencia o putrefacción.
En el resumen de los trabajos científicos de la Comisión Médica de la OMS y de la ONU, publicado en diciembre de 1976 en Nueva Cork y en Ginebra, se declara que la Ciencia se ve incapacitada para dar una explicación.



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