LINEAS
DE ENTREVISTA A ENRIQUE KRAUZE SOBRE EL ENSAYO BIOGRAFICO : “OCTAVIO
PAZ, EL POETA Y LA REVOLUCION”.
Vamos
con Paz ¿le parece?
Y en
paz… espero.
¿Paz
estaría de acuerdo que lo identificaran como redentor?
No,
pero en su único libro autobiográfico, Itinerario, menciona que
de joven había querido ser héroe y redentor.
¿Cuáles
son las redenciones de Paz?
El amor
es el principio y el fin de la redención de Paz… en el encuentro entre un
hombre y una mujer.
¿Y
las suyas?
También
en el amor. Para mí la forma más alta del amor, es a los hijos.
¿Qué
buscaba de Paz?
Su
consejo, sus enseñanzas, su sabiduría, pero no como un alumno. Nunca fuimos
maestro y alumno, sino como un amigo más.
¿Qué
encontró en Paz?
El
combate.
¿Se
debe a Paz?
En una
medida, sí. Él me dijo: “Algún día entenderá todo lo que le debe haber estado
22 años en la revista Vuelta”. Sí, quizá nunca
acabe de aquilatarlo.
¿Oportunista?
Ni Paz
ni yo.
¿Diría
que usted logró el respeto de Paz?
Estoy
seguro que sí.
¿El
biógrafo definitivo de Paz?
¡No!
Ninguno podemos considerarnos los biógrafos definitivos de Paz.
¿Ya
lo rebasó?
Y no lo
rebasaré nunca. No soy su heredero, ni he pensado serlo nunca.
¿No
acaba de aceptar que heredó de Paz los odios de sus adversarios?
Lo
tengo absolutamente aceptado, asumido, y me honran.
¿Odios
gratis o azuzados?
Odios
nacidos, algunos de ellos de la envidia, otros de la ignorancia, de la
mezquindad, y otros, supongo, bien ganados.
¿Polemista?
Sí,
pero no porque haya querido serlo o nacido así.
En
fin, ¿Paz en letras de oro en el Congreso?
No
tiene importancia.
¿Krauze
con letras de oro?
¡Óigame,
espero que no!
¿Krauze:
Letras Libres?
Bueno,
me gustaría siempre estar asociado a esas dos palabras.
A
propósito ¿la poesía mexicana descansa en paz?
No, en
ninguna de las dos acepciones de la frase.
¿La
poesía tiene todavía razones?
Siempre.
Cuando la última pareja haga por última vez el amor en la tierra… será una
encarnación de la poesía.
¿Y
tiene compromisos?
Solo
con ella misma, con su calidad, con su originalidad.
¿Usted
tiene compromisos?
No
tengo más compromiso que con la verdad, tal como la veo.
¿Qué
lo inquieta?
Me
inquieta la ignorancia, la mezquindad, la hipocresía, esa atmósfera de
intolerancia que se advierte muchas veces, por ejemplo, en las redes sociales.
¿No
le inquieta el poder?
En
ningún sentido de la palabra inquieta, me inquieta el poder.
¿Lo
tiene?
No.
Espero conquistar autoridad, que se gana con obra y se gana fundamentando las
opiniones. La autoridad es algo muy distinto al poder.
¿Se
le respeta?
Supongo
que en algunos ámbitos, sí.
¿Se
le mima?
No
tanto como parecería.
En
este año, ¿cuántas veces se ha reunido con Peña Nieto?
En este
2014… déjeme ver, ninguna.
¿Ni
algún salvoconducto?
Ninguno.
¿Sigue
la luna de miel de los medios y el Presidente?
Tengo
la impresión de que son muy cuidadosos, y consentidores con él.
¿Usted
le tiene todavía voto de confianza?
Ha
introducido reformas importantes y vamos a ver la instrumentación…
¿Cuándo
se han visto, qué le ha aconsejado?
Nada.
¿Qué
lecturas le ha sugerido?
Ninguna.
¿Peña,
otro redentor?
No sé,
espero que no se crea él eso.
¿Otro
reformador?
Eso sí,
pero repito: una cosa es la letra y otra es la práctica.
¿Fue
Paz quien le sugirió mantenerse alejado del poder?
No, fue
Daniel Cosío Villegas.
¿Y
lo ha estado?
Si por
alejado quiere decir no tener dependencia del poder, he estado alejado
absolutamente siempre.
¿Qué
ha aprendido de los políticos?
A
desconfiar de ellos.
¿Usted,
el intelectual más respetado con vida?
No soy
quien puede opinar sobre eso. Yo aspiro a que mis textos se lean.
¿Hay
crítica en este país?
Sí,
pero la crítica desciende muy fácilmente a la descalificación, a la calumnia y
eso no se llama crítica.
¿Cómo
se llama?
No sé,
es una variante de la muy humana pero no agradable costumbre de escupir.
Vuelvo,
¿quién es Krauze hoy?
Un
historiador, un escritor y un editor mexicano.
¿Hacia
dónde se dirige?
A
escribir otros libros, biografías, a seguir ejerciendo la crítica, la pasión
crítica de la que hablaba Octavio Paz.
¿Qué
perdió de sí?
Seres
queridos, amigos, abuelos y, sobre todo, perdí a mi padre.
¿Qué
ganó para sí?
El amor
de mi hijos.
¿Ya
trascendió?
No,
nadie puede. Es una contradicción estar prediciendo para uno el futuro.
¿Sigue
igual de intenso?
Eso sí.
¿En
qué se ha equivocado?
Perdón
por lo que voy a decir, pero en el juicio político sobre la necesidad de la
democracia y de la libertad en México, no creo haberme equivocado.
¿Se
ha vendido?
Me
ofende su pregunta.
¿Lo
han comprado?
Me
ofende igual su pregunta.
¿Apoyos
fingidos?
¿Fingidos?
No.
¿Ha
censurado?
Nunca,
ni he censurado ni he permitido que me censuren.
¿A
quiénes perjudicó?
Supongo
que perjudiqué a Carlos Fuentes con el ensayo que escribí en 88. De
haberlo escrito ahora, hubiera sido más equilibrado, aunque mi juicio lo
sostengo.
A
propósito, ¿la historia política sigue siendo la biografía de los presidentes?
No, en
la medida en que lo fue con Ordaz, Alemán o Cárdenas…
¿Qué
presidencia está construyendo Peña Nieto?
No
sabemos aún. Esperemos que persista en una presidencia que puede ser
propositiva, reformista, pero con respeto a las libertades.
¿Qué
perfil de poder está modelando?
Supongo
que un poder central, un poco a la manera del viejo PRI, pero dentro de un
marco de restricciones democráticas. Quiero decirle que es terreno pantanoso.
¿Imperial?
No,
todavía no. Creo que es imposible que sea imperial.
¿Gobierna?
Sí,
gobierna.
¿Con
quién?
Gobierna
con su partido, con sectores de los otros partidos.
¿Salinas?
¡Espero
que no!
¿Están
confrontados?
Supongo
que no.
¿Qué
debe advertirnos de Peña Nieto?
Hay que
tener una mirada cuidadosa, clara y muy crítica para la instrumentación de las
reformas que se han aprobado.
¿Paz
lo estaría acompañando a usted en su crítica al PRI?
Teníamos
diferencias respecto al PRI. Él esperaba una democratización dentro del PRI y
del sistema. Lo que vino fue el cambio por afuera: el triunfo de la oposición.
¿Lo
acompañaría igual en la crítica al nacionalismo petrolero?
Creo
que sí.
¿Paz
estaría apoyándolo en la reforma energética?
Sí. Él
apoyó las reformas económicas de principios de los 90. Ojo: ni él ni yo somos
neoliberales, es un insulto. Estamos de acuerdo con el TLC, pero de allí a
pensar que tenemos un pensamiento parecido al de Friedman o Von Mises, es un
embuste.
¿Se
acuerda del Krauze de “por una democracia sin adjetivos”?
Bueno…
tenía muchas ilusiones, lo escribí con mucha pasión.
¿Es
esta la democracia que dibujó?
No.
¿Se
equivocó?
Noo.
¿Qué
somos?
Una
democracia en construcción.
¿La
transición debió pasar por Fox?
Por lo
visto este país no cambia sin el catalizador de un caudillo… ¡ni
modo!
¿Calderón
en qué la traicionó?
No sé
si la traicionó, pero fue un gobierno muy equivocado, sobre todo al afrontar el
tema de la violencia.
¿Ahora
valen las ‘autodefensas’?
¡He
defendido a las autodefensas!
¿Qué
tipo de movilización ciudadana es necesaria?
Toda la
posible.
¿La
que defienda su trabajo?
Sí,
dentro del marco de diálogo y de las libertades.
Vuelvo
¿sigue en paz consigo mismo?
Sí… no
del todo, no del todo.
¿Cerrando
ciclos?
Temo
que sí.
¿Dialogando
con la muerte?
Empiezo
ya.. me había tardado.
¿Qué
extremo le falta por reconciliar?
Yo no
soy el territorio de una batalla conmigo mismo.
En
fin, ¿la ironía de la vida?
Supongo
que es lo obvio: no darnos cuenta del milagro de estar vivos.
¿La
vida misma?
“¿Cuándo
fue de veras nuestra?”, dijo Octavio Paz.
¿La
razones de vivirla?
Todas:
las ganas de despertar y conquistar una sonrisa, un conocimiento nuevo, la voz
de mis nietos.
¿Y
paz para meditarla?
Paz
para leerlo.
Nos
podemos ir en paz, la entrevista ha terminado.
Espero que me absuelva.